Así que tanto unos como otros ya saben a lo que se arriesgan y los acontecimientos son clarísimos. En Brasil se partía de un teórico triunfo de la derecha y, curiosamente, tras una reapertura extraña de los colegios electorales, la izquierda ha sido la ganadora de las elecciones.
Nadie dice que el hecho haya sido fraudulento, pero puede que en esas dos horas muchos mas votantes de la izquierda, en su gran mayoría jóvenes, movilizados a través de redes sociales hayan dado el vuelco al resultado. Todos loa analistas coinciden en que el voto de los jóvenes ha sido la clave del triunfo de Lula, capaz de reconvertirse, incluso, en un fan de internet y sus redes en los últimos dos meses.
Y es que en una elecciones ajustas, cualquier detalle puede convertirse en vital y uno de ellos, quizá el mas peligroso es el exceso de confianza, en que, todavía hay que recordárselo, la derecha dirigida por Feijoo, cayo y perdió, no las elecciones, pero si la posibilidad de gobernar que a fin de cuentas es de lo que se trata, de llegar a La Moncloa, porque puedo ser mayoritario en el Senado, pero eso no vale para nada, tal y como se ha visto ern los últimos cuatro años.
En este contexto, es bueno también llamar la atención sobre el hecho de la algarada callejera que se ha empezado a percibir en España con epicentros clarísimos en Galicia y Cataluña. Pero que rápidamente se extenderá a las calles de Madrid, con un epicentro en la Puerta del Sol, que puede ser desde almacén de material anti policía a refugio y escondite de los propios antisistema.
De momento parece que se han marcado como objetivo parar Madrid el día de la huelga como sea y ese como sea suena a gran amenaza para demostrar su poderío y su capacidad de involucionar una elecciones que tendrán lugar un par de semanas después.
Con un Gobierno que piensa que puede perder y salir del Gobierno, la toma de decisiones que les puedan perjudicar ante sus votantes de extrema izquierda no es nada fácil,.

