El Frob, dependiente del Ministerio de Economía, recibirá en septiembre las ofertas de consultoras y firmas de inversión interesadas en este contrato.
Desde la integración de Bankia en CaixaBank en 2021, el Ejecutivo no ha reducido de forma significativa su participación. Al contrario, el porcentaje aumentó por las recompras de acciones realizadas por el banco. Desde 2024 únicamente ha vendido unos 32 millones de títulos por 150 millones de euros para mantener su presencia en torno al 18%, obteniendo cerca de 80 millones en plusvalías.
La contratación del nuevo asesor responde al vencimiento, a finales de 2027, del acuerdo con STJ Advisors.
El nuevo contrato contará con un presupuesto máximo de 621.000 euros, aunque el Gobierno recuerda que el plazo para abandonar el accionariado puede volver a ampliarse, como ya ha ocurrido en ocasiones anteriores. Esta estrategia contrasta con la seguida por otros países europeos, que han acelerado la privatización de las entidades rescatadas tras la crisis financiera. Además, inversores y analistas llevan tiempo reclamando una desinversión más decidida en CaixaBank.
Actualmente, la participación estatal tiene un valor de unos 16.200 millones de euros, gracias a que la capitalización bursátil del banco ronda los 90.000 millones. Sin embargo, esta cifra sigue siendo insuficiente para recuperar las ayudas públicas destinadas al rescate de Bankia y BFA, que superaron los 24.000 millones. Hasta ahora, el Estado apenas ha recuperado 1.722 millones.
El Ejecutivo insiste en que su objetivo es maximizar el retorno de los fondos públicos. Por ello, aunque no contempla una venta inmediata, quiere contar con un asesor especializado que analice las condiciones del mercado y detecte oportunidades para una futura desinversión.
