El Ejecutivo considera estratégico tanto el sector del aceite como el papel de Deoleo en mercados internacionales, especialmente en Estados Unidos.
Para evitar posibles obstáculos regulatorios, Coricelli ha canalizado la operación a través de Farmers Elite Global, un holding con sede en Sevilla que ya controla varias empresas en España. La compañía asegura que mantendrá la gestión y el empleo en territorio español.
Pese a ello, desde distintos ámbitos del sector se pide al Gobierno que estudie la aplicación del llamado escudo antiopas, mecanismo que permite supervisar o limitar inversiones extranjeras en empresas consideradas estratégicas. Aunque esta herramienta se ha utilizado principalmente en sectores como energía, transporte o telecomunicaciones, crecen las voces que reclaman su uso en este caso.
CCOO ha expresado su preocupación por el impacto de la venta en el tejido productivo andaluz y defiende que se priorice una oferta de capital nacional. En la misma línea, el alcalde de Córdoba,Bellido, ha mostrado su apoyo a la candidatura de Dcoop, destacando su arraigo territorial y su peso en el sector.
No obstante, la aplicación del escudo antiopas resulta incierta, ya que el aceite de oliva no figura entre los sectores habitualmente considerados estratégicos. Aunque el Gobierno podría imponer condiciones o incluso bloquear la operación, como hizo con la oferta sobre Talgo, por ahora no ha definido públicamente su posición.
Para terminar con la oferta y sus flecos Coricelli ha dado plazo hasta final de mes para que se acepte la oferta de 500 millones que ha presentado y todo parece indicar que la dueña de Koipe y Carbonell, que quiere también acelerar el proceso, está a punto de aceptar la propuesta.
El desenlace de la venta de Deoleo podría convertirse en una referencia sobre el futuro uso de esta herramienta en la política industrial española.
