Así lo trasladaron los principales responsables económicos del Ejecutivo central a los máximos representantes de patronal y sindicatos, según fuentes presenciales en la reunión de alto nivel celebrada en el Ministerio de Economía. La cita, inaugura una etapa de «diálogo permanente» entre los ministerios y los diferentes sectores empresariales para evaluar las medidas de respuesta al conflicto que seguirán en marcha a partir del 1 de julio, cuando expire el plan actualmente vigente.
El objetivo formal de la cita era evaluar el efecto del plan de respuesta al impacto económico de la guerra en Irán que el Gobierno aprobó el 20 de marzo y el Congreso de los Diputados convalidó una semana después. Aunque todas las partes coincidieron en constatar que las medidas han tenido un impacto positivo en la moderación de los precios, tanto las organizaciones empresariales como las sindicales aprovecharon el encuentro para subrayar que las tensiones están lejos de cesar y que sería necesario comenzar a plantear la prórroga del paquete más allá del 30 de junio, cuando finaliza su vigencia. Conviene recordar que el plan original incluía una batería de rebajas fiscales y ayudas de 5.000 millones de euros inicialmente planteado por unos tres meses de duración y que ligaba la continuidad de las reducciones tributarias a la evolución de los precios. De esta forma, las rebajas fiscales sobre electricidad y gas decaerán el próximo lunes, 1 de junio, al haberse contenido el ascenso de precios por debajo del 15% interanual fijado (la luz cae un 4,3% en abril y el gas cede un 9,6%), mientras que el abaratamiento fiscal de los carburantes seguirá vigente un mes más por su elevado precio.
