Además, ha aprovechado su comparecencia en la comisión de investigación del Senado sobre el caso Koldo para lanzar un duro reproche a la Unidad Central Operativa (UCO), a cuyos investigadores ha acusado de actuar en ocasiones con un «exceso de protagonismo» y una «cierta vanidad».
El número dos del Instituto Armado defendió su continuidad al frente de la cúpula operativa de la Guardia Civil, asegurando que no existe motivo alguno para presentar su dimisión mientras sostiene su inocencia en la causa que instruye el juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz.
“No tengo motivos para dimitir, estoy aquí para defender mi inocencia”, afirmó Llamas ante los senadores, reiterando en varias ocasiones que no contempla abandonar el puesto por el hecho de haber sido investigado judicialmente. De hecho, sostuvo que esa decisión no cambiaría aunque el procedimiento avanzara hasta la apertura de juicio oral.
Como argumento para justificar su permanencia, recordó que dentro de la Guardia Civil existen numerosos agentes y mandos que continúan desempeñando sus responsabilidades pese a encontrarse inmersos en procesos judiciales. “Hay multitud de guardias civiles de todos los empleos imputados, investigados y en situaciones procesales infinitamente peores que la mía y se mantienen en el puesto”, aseguró.
Además, Llamas desveló que mantiene el respaldo del ministro del Interior, Grande-Marlaska, tras su imputación. Según explicó, ambos hablaron después de conocerse la decisión judicial y el titular de Interior le trasladó que considera «injusta» su situación procesal. “He hablado con el ministro y me trasladó que le parece injusta esta situación y que por eso me mantiene en el puesto”, reveló durante su intervención.
Más allá de defender su continuidad, buena parte de su comparecencia estuvo marcada por sus críticas al funcionamiento de la Unidad Central Operativa (UCO), después de ser preguntado por las declaraciones de los generales Rafael Yuste y Alfonso López Malo sobre la supuesta orden de «ponerse de perfil» en determinadas investigaciones.
Llamas negó haber pronunciado esa expresión. “No me reconozco en esa frase. Ese no es mi estilo”, respondió. No obstante, admitió que sí ha insistido a sus subordinados en que la iniciativa en las investigaciones corresponde a los jueces y no a los investigadores policiales.
“Estoy cansado de decirles que el titular de las investigaciones es un juez, no nosotros”, afirmó, antes de lanzar una de las críticas más duras contra la unidad de élite de la Guardia Civil. “A veces hay un exceso de protagonismo, una cierta vanidad”, señaló, en una referencia que fue interpretada como un reproche a algunos agentes de la UCO.
El DAO fue un paso más allá al cuestionar el papel que, en su opinión, desempeñan algunos investigadores durante las diligencias judiciales. “La proactividad de los investigadores, en ocasiones, puede ser tóxica, supletoria y llegar a ensombrecer la auténtica proactividad de la que es titular el juzgado”, sostuvo. Pese a que esas afirmaciones contradicen el relato ofrecido por los antiguos responsables de la UCO durante la instrucción, Llamas evitó valorar si ambos faltaron a la verdad ante el juez. “Eso que se lo pregunten a ellos. Yo tengo mi criterio y sé lo que he hecho”, respondió.
Durante su intervención también defendió que su imputación no afecta al lema de la Guardia Civil, «el honor es mi divisa». “El honor no lo establecen terceros; lo establezco yo mismo y mis superiores”, aseguró, insistiendo en que mantiene intacta la confianza de la cadena de mando y del Ministerio del Interior mientras continúa la investigación judicial.
