No obstante, en términos absolutos, la deuda alcanzó un saldo de 1,74 billones de euros, con una tasa de crecimiento del 4,3% en términos interanuales.
Por subsectores, el saldo de la deuda del conjunto de la Administración Central se situó en 1,602 billones de euros al cierre de marzo, lo que representa el 93,6% del PIB. El crecimiento de la deuda de este subsector en términos interanuales fue del 4,5%.
Por componentes, la deuda del Estado alcanzó los 1,589 billones de euros en este trimestre (92,9% del PIB), que supone un incremento del 4,7% respecto al mismo período de 2025, mientras que para las Otras Unidades de la Administración Central, el saldo fue de 34.000 millones de euros (2% del PIB, un 5,8% inferior al registrado el año anterior. La consolidación entre ambos fue de 21.000 millones de euros (1,2% del PIB).
En lo que respecta a las administraciones territoriales, en el primer trimestre, la deuda de las Comunidades Autónomas fue de 346.910 millones de euros (20,3% del PIB), con un crecimiento interanual del 2,6%, y la de las Corporaciones Locales se situó en 20.682 millones de euros (1,2% del PIB), un 9,5% inferior a la del mismo período del año anterior. Además, la deuda de las Administraciones de Seguridad Social se elevó a 136.178 millones de euros, un 7,9% superior al observado un año antes, un 8% en términos del PIB.
Por otro lado, la consolidación en el conjunto de las Administraciones Públicas, es decir, la deuda en poder de los diferentes subsectores que componen dicho sector, aumentó un 3,7% respecto al año anterior, hasta los 366.000 millones de euros, que representa un 21,4% del PIB.
Por instrumentos, la deuda materializada en valores a largo plazo experimentó un crecimiento interanual del 4,2%, mientras que los préstamos a más de un año aumentaron en un 6,9% respecto a marzo de 2025. Por su parte, la tasa de variación interanual en el primer trimestre de 2026 de los instrumentos a corto plazo presentó un aumento del 1,3%.
Atendiendo a la distribución del saldo de la deuda según este desglose de instrumentos, la deuda se encontraba materializada principalmente en pasivos a largo plazo, al representar un 94,8% del total, siendo especialmente significativo el peso de los valores a largo plazo con un 85,1%, mientras que el porcentaje de la deuda a corto plazo era de un 5,2%.
