El dato más destacado es el repunte del interés: el 54% de los españoles se declara muy o totalmente interesado en la actualidad, el nivel más alto en cuatro años.
Los medios mantienen un papel central: el 49% accede a las noticias a través de marcas periodísticas y el 37% las considera su principal fuente. Pese al avance de influencers y creadores, estos no sustituyen al periodismo, sino que lo complementan. Aportan cercanía y entretenimiento, mientras que el rigor sigue vinculándose a los medios tradicionales. No en vano, quienes pagan por información digital (9%) lo hacen casi exclusivamente a empresas periodísticas.
El consumo, sin embargo, está cada vez más intermediado. La televisión sigue siendo la fuente principal (41%), seguida de redes sociales (24%) y medios digitales (21%). Pero la credibilidad es mucho menor en plataformas: solo el 19% confía en redes sociales y aún menos en chatbots de inteligencia artificial. En cambio, los medios mantienen niveles de confianza más elevados.
El informe refleja también una reducción en la “dieta informativa”: se consultan menos marcas (2,4 de media frente a 3,9 hace una década) y un 37% admite haber evitado noticias en el último año. A ello se suma una fuerte preocupación por la desinformación, que alcanza un máximo histórico del 74%.
Pese a todo, el periodismo profesional sigue resistiendo como referencia en un ecosistema en transformación, donde conviven modelos tradicionales, nuevos canales y audiencias cada vez más diversas.
