El conjunto azulgrana ha encontrado a un pool de fondos, aseguradoras y fondos de pensiones estadounidenses que ha adquirido los primeros 105 millones de euros a un interés del 5,14%.
El equipo catalán informó en un comunicado que la operación se ha sobresuscrito por encima de un 200% y la colocación se cerró en dos horas. Además, el diferencial exigido por el mercado ha pasado de 240 a 202 puntos básicos frente a la emisión de bonos previa. El vencimiento es a diez años y Goldmah Sachs ha actuado como entidad directora.
El Barça explica que los fondos obtenidos en esta primera emisión se destinarán «a reforzar la posición de tesorería del club y a seguir avanzando en la ejecución del plan estratégico». Está previsto que el club recurra a una segunda emisión de 105 millones de euros en noviembre con el mismo propósito.
Las dos emisiones de deuda se realizan debido a los retrasos del Espai Barça, por lo que se requerirán nuevos recursos para financiar la operativa de la entidad. Por este aumento de deuda, Morningstar ha rebajado de positiva a estable la nota de BBB con la que valora el club Además, Morningstar augura que la financiación vinculada al Espai Barça se deberá ampliar en, como mínimo, 300 millones de euros. Esta deuda no se consolida en el balance del club y queda incluida en el perímetro del nuevo estadio –con sus propios ingresos-. No obstante, sí implicará que el ritmo de desapalancamiento previsto se reduzca debido a que se deberán destinar más recursos a devolver el pasivo.
Con ello se espera que el endeudamiento del Barcelona «aumente considerablemente a corto plazo». Para el año fiscal 2027 alcanzará las 9,7 veces ebitda (excluyendo las ganancias por la venta de jugadores) y caerá a 5,7 veces en 2028 y 4,5 veces en 2029 con la progresiva normalización del estadio.
