En España, una persona puede retirarse a esta edad si ha cotizado 38 años y tres meses en la Seguridad Social. No obstante, la vida laboral media apenas alcanzó los 36 años y 10 meses en 2025, según el último informe de Eurostat. Esta distancia explica por qué buena parte de los trabajadores acaba retrasando su retirada del mercado laboral. Asimismo, en 2024, la vida laboral media de España se situó en 36 años y seis meses. Por tanto, se incrementó unos cuatro meses en un año.
El alargamiento de la vida laboral en España coincide con la entrada en vigor de las reformas de pensiones impulsadas por el entonces ministro José Luis Escrivá. Desde 2022, el Gobierno introdujo incentivos para retrasar la jubilación y penalizaciones más intensas para determinadas modalidades de retiro anticipado. El efecto ha ido reflejándose de forma progresiva en las estadísticas. Y es que la carrera media pasó de 35 años y 11 meses en 2022 a 36 años y 10 meses en 2025. Ha ganado cerca de un año en apenas tres ejercicios.
Paralelamente, el contexto también está marcado por el aumento gradual de la edad de jubilación. En 2027 culminará el calendario previsto y la edad ordinaria de retiro se situará en los 67 años para quienes no hayan cotizado lo suficiente para acceder a la jubilación a los 65 años. En la actualidad, se sitúa en 66 años y ocho meses. Si se analiza por género, con datos de 2025, la vida laboral esperada para los hombres españoles de 38 años y seis meses para los hombres españoles. Se trata de tres años y tres meses más que para las mujeres del país.
Según datos de 2025, Eurostat prevé que una persona que acaba de alcanzar la edad legal para trabajar (15 años como media europea) se mantenga activa una media de 37 años y seis meses, cuatro meses más que lo estimado en 2024. España se encuentra seis meses por debajo del promedio de la Unión Europea. Si se analiza la situación de los países vecinos, solo Francia y Hungría registraron una vida laboral media idéntica a la del conjunto de la UE. En Alemania, se prevé que su población alcance una carrera de 40 años y dos meses; mientras que en Portugal llegarán a los 39 años y ocho meses, por encima del promedio europeo. No obstante, Italia es uno de los países con una menor vida laboral, concretamente 33 años (por debajo de la media).
Asimismo, los países nórdicos figuran entre los que registran las carreras laborales más largas de Europa: Suecia, con 43 años y cinco meses; Noruega, con 41 años y cinco meses; Finlandia, con 40 años y ocho meses; y Dinamarca, con 42 años y siete meses, entre otros.
Las diferencias entre la duración de la vida laboral de las distintas regiones responden principalmente a la edad de incorporación al empleo, la tasa de ocupación, la participación femenina y la edad efectiva de jubilación. En general, las economías con mercados laborales más sólidos y una mayor permanencia de los trabajadores en activo registran carreras laborales más largas.
