La iniciativa tiene como objetivo impulsar la inversión productiva del sector privado y facilitar el acceso a recursos destinados tanto a proyectos de crecimiento como a necesidades de liquidez y capital circulante, en condiciones competitivas.
Al menos la mitad de las inversiones se destinarán a regiones de cohesión, aquellas con una renta per cápita inferior a la media de la Unión Europea. De este modo, el acuerdo contribuirá a reforzar la competitividad empresarial y a reducir las diferencias económicas entre territorios.
La operación se enmarca en la estrategia del BEI de apoyo a las pymes y medianas empresas, consideradas fundamentales para el crecimiento económico y la creación de empleo, y refuerza el compromiso de Banca March con la financiación del tejido empresarial español.
Con este acuerdo, ambas entidades buscan facilitar el acceso al crédito a un segmento clave de la economía y favorecer nuevas inversiones que impulsen la actividad y la competitividad empresarial.

