Según los datos de ejecución presupuestaria publicados por la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), la Administración Central acumuló un déficit de 22.531 millones de euros, mientras que las comunidades autónomas alcanzaron un saldo negativo de 17.287 millones, un 10,9% superior al del mismo periodo del año anterior.
El deterioro de las cuentas autonómicas responde a un crecimiento del gasto no financiero del 8,1%, hasta 139.307 millones, ligeramente superior al aumento de los ingresos, que avanzaron un 7,8% y alcanzaron los 122.020 millones.
La Seguridad Social mejora su superávit
Frente a la evolución de la Administración Central y las autonomías, los Fondos de la Seguridad Social registraron un superávit de 6.150 millones de euros, un 66,5% más que en junio de 2025. El saldo positivo equivale al 0,35% del PIB.
Esta mejora se explica por el aumento de los ingresos no financieros, que crecieron un 8,1%, impulsados principalmente por las cotizaciones sociales, que alcanzaron los 112.151 millones de euros, un 7,2% más que un año antes.
También destacó el comportamiento del SEPE, que obtuvo un superávit de 3.100 millones, un 37,4% superior al de 2025. Por el contrario, el FOGASA registró un déficit de 87 millones frente al superávit logrado el año anterior.
El déficit del Estado alcanza el 2,5% del PIB en julio
Los datos avanzados por Hacienda muestran que el déficit del Estado ascendió en julio a 44.539 millones de euros, equivalente al 2,5% del PIB y un 13,5% más que en el mismo periodo de 2025.
Este resultado estuvo marcado por la liquidación definitiva del sistema de financiación autonómica y local, con un saldo favorable para comunidades y ayuntamientos de 14.335 millones de euros, así como por la actualización de las entregas a cuenta a las autonomías, que tuvo un impacto de 11.139 millones sobre las cuentas estatales.
Los ingresos tributarios mantienen su crecimiento
Los recursos no financieros del Estado crecieron un 11%, hasta 187.959 millones de euros. Los ingresos tributarios aportaron 151.354 millones, un 10% más que un año antes.
Mientras algunos impuestos energéticos registraron descensos, destacaron los aumentos en el Impuesto sobre Primas de Seguros y en el Impuesto sobre Transacciones Financieras. Además, las ayudas a la inversión impulsaron el crecimiento del resto de recursos, que aumentaron un 78,4%.
En conjunto, las cuentas públicas reflejan una ligera ampliación del déficit en la primera mitad del año, compensada parcialmente por la mejora de la Seguridad Social y el crecimiento de los ingresos tributarios.
