El Gobierno respeta la sentencia, pero no la comparte y confía en que sea revocada en instancias superiores, destacando que la Fiscalía pidió la absolución. Además, sostiene que el caso tiene un origen político y que busca perjudicar al presidente Pedro Sánchez a través de su entorno familiar.
«Respetamos la sentencia, pero obviamente no la compartimos», ha insistido ante las repetidas preguntas de los periodistas sobre este asunto, incidiendo en que «no existe acusación particular» en este caso y «ningún perjudicado» se ha personado en el proceso.
Por su parte, el secretario general del PSOE de Extremadura, Sánchez Cotrina, ha expresado el máximo respeto del partido a la sentencia del caso del hermano de Pedro Sánchez y ha reafirmado su confianza en la independencia judicial y el Estado de Derecho. Al mismo tiempo, ha defendido el derecho de las personas condenadas a recurrir la decisión y a ejercer su defensa hasta que exista una resolución firme. Además, ha mostrado su apoyo personal a los afectados y ha asegurado que el PSOE seguirá respetando tanto las resoluciones judiciales como las garantías procesales.
Desde el Ejecutivo consideraron «muy injusta» la sentencia que condena a David Sánchez y al exsecretario general del PSOE de Extremadura, Miguel Ángel Gallardo, a nueve años de inhabilitación. Las mismas fuentes explicaron que «esto puede crear un precedente muy peligroso para la democracia», en referencia al hecho de avalar la estrategia de organizaciones ultras que, respaldadas por PP y Vox, acuden a la Justicia con el objetivo de ir «a por la familia del presidente» y de «hacer caer a este Gobierno». Asimismo, añadieron que «no debería alegrarnos que se condene a un inocente solo para provocar titulares periodísticos».
«Esto se llama acosar y perseguir al presidente y lo está viendo toda España», apostillaron las mismas fuentes. Pero, añadieron que, «aunque sea una sentencia injusta y sin pruebas, esto no es motivo para hacer caer al Gobierno». «Obviamente no, una sentencia injusta no va a hacer caer a este Gobierno», insistieron.
Así lo considera el Gobierno tras conocer la sentencia de 377 páginas por la que se condena a David Sánchez por un delito de prevaricación y apuntaron a que esto «es una barbaridad» porque «es inocente» y, por supuesto, desde el entorno de Sánchez aseguran que se recurrirá a instancias superiores, en este caso el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura.
De esta manera, fuentes del Ejecutivo confían en que «se acabe poniendo negro sobre blanco», es decir, confían en que instancias superiores dejen clara «su inocencia». Asimismo, mostraron su decepción señalando que esperaban que la Justicia lo absolviera porque «en el juicio se pudo ver cómo se iban desmontando una por una todas las acusaciones y además no se vio ningún delito».
Como era de esperar, el ministro de Transportes, Puente, fue más allá y en un mensaje en redes sociales señaló que «esta época se estudiará en los libros de historia como aquella, en la que se tensaron las costuras de nuestras instituciones más esenciales con la única finalidad de derribar a un Gobierno ante la incapacidad de hacerlo por las urnas».
