En este contexto, el Ejecutivo autorizó el mes pasado una inversión de 719 millones de euros a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), conocida como ‘SEPI Digital’, en el consorcio que desarrollará una gigafactoría avanzada de IA con la que España concurrirá a la convocatoria europea. Este proyecto movilizará alrededor de 5.000 millones de euros.
A ello se suma el pago de una contribución voluntaria de 300 millones de euros, autorizado por el Consejo de Ministros en junio a la Empresa Común Europea de Informática de Alto Rendimiento (EuroHPC), en concepto de servicios, organismo con sede en Luxemburgo encargado de explotar las factorías de IA y de promover el establecimiento y acceso a gigafactorías de IA en la Unión Europea.
Banco Santander, ACS y Telefónica serán los tres inversores privados principales del proyecto español y controlarán de forma conjunta el 47% del capital de la sociedad, con una participación individual del 15,67% cada uno. Con la entrada de Multiverse Computing, que contará con un 4%, el bloque privado alcanzará el 51% del capital y asumirá el control de la sociedad, mientras que el Gobierno ostentará un 47,99% a través de la SETT y la Generalitat de Cataluña dispondrá inicialmente de un 1%.
Bruselas calcula aportar hasta 10.000 millones de euros de financiación europea y nacional con el objetivo de atraer al menos otros 20.000 millones de inversión privada y sostiene que las futuras instalaciones estarán al servicio de empresas, pymes, ‘startups’, centros de investigación, universidades y administraciones públicas para desarrollar, entrenar y ejecutar este tipo de sistemas.
Las gigafactorías de IA son infraestructuras de computación avanzada diseñadas para el entrenamiento e inferencia de modelos de esta tecnología a gran escala y se consideran esenciales para que Europa pueda competir a nivel mundial y mantener su autonomía estratégica en investigación y en sectores industriales críticos.
España reúne varias fortalezas para albergar una de las gigafactorías europeas de IA. En materia de conectividad digital, la cobertura de fibra óptica alcanza el 95,97% de la población frente al 74,13% de media europea, porcentajes que en las zonas rurales se sitúan en el 88,7% y el 62,6%, respectivamente.
El despliegue de 5G llega al 99,17% de la población total y al 95,69% en las áreas rurales, y se apoya en una red internacional de cables submarinos que conecta a España con América y África y la posiciona como ‘hub’ de conectividad digital en el sur de Europa.
