Los costes del transporte eléctrico en España pasaron de 17,6 a 20,7 euros por megavatio hora entre 2024 y 2025, lo que supone un incremento cercano al 18%, frente al aumento medio del 5% registrado en Europa. El encarecimiento sitúa a España entre los países donde más se ha elevado este componente de la factura eléctrica.
Mientras tanto, varios países europeos redujeron sus costes de transporte durante el mismo periodo. Es el caso de Alemania, Finlandia, Suiza, Austria o República Checa, entre otros. En España, por el contrario, la evolución había permanecido estable desde 2022 y el repunte se produjo de forma significativa en 2025.
Según Entso-E, la principal causa fue el aumento de los costes de los servicios necesarios para garantizar la seguridad y estabilidad del sistema eléctrico, que crecieron alrededor de un 40%. Por el contrario, los costes de infraestructura descendieron.
El incremento coincide con un año marcado por el apagón eléctrico del 28 de abril. Tras ese incidente, Red Eléctrica reforzó los mecanismos de seguridad de la red, recurriendo con mayor frecuencia a centrales convencionales, especialmente de gas, para asegurar la estabilidad del suministro. No obstante, el organismo europeo no establece una relación directa entre ambas circunstancias.
Red Eléctrica defiende que estos costes responden a exigencias regulatorias y a la necesidad de garantizar un suministro seguro, subrayando que los servicios de ajuste y las restricciones técnicas son elementos esenciales para el funcionamiento del sistema.
El informe utiliza una metodología común para comparar los costes de transporte eléctrico en distintos países europeos, teniendo en cuenta infraestructuras, pérdidas energéticas y servicios de estabilidad de la red. Bajo esos criterios, España registró uno de los mayores incrementos del continente durante 2025.
