Si el shock inflacionario derivado de la crisis energética por la guerra en Irán ya se había llevado todo el protagonismo, unos datos de empleo así no solo alejan las bajadas de tipos, sino que refuerzan la tesis de las alzas.
En esta ocasión, sin embargo, la desviación respecto a lo esperado ha sido notable. El factor clave en esta entrega mensual era dilucidar hasta qué punto las cifras a conocer reforzarían las expectativas del mercado sobre nuevas subidas de los tipos de interés. Más allá del caso concreto de mayo, las lecturas de los dos meses anteriores se han revisado al alza en un total de 93.000 puestos, lo que sitúa el crecimiento del empleo en los últimos tres meses (una media trimestral de 188.000 puestos) en su ritmo más sólido en más de dos años (desde marzo de 2024) y sugiere que el mercado laboral podría estar saliendo de un prolongado ciclo de contratación débil.
Un buen síntoma es que el crecimiento del empleo se generalizó en todos los sectores en mayo. El sector del ocio y la hostelería creó 70.000 puestos de trabajo, frente a una media mensual de 14.000 en el último año, lo que supone el mayor incremento. A su vez, la plantilla de la administración local aumentó en 55.000 puestos. El sector sanitario, gran fuente de creación de empleo en la última época, creó 35.000 puestos de trabajo y la asistencia social unos 12.000.
Siempre que el mercado laboral no sufra de nuevo una caída drástica del empleo durante el verano, parece cada vez más probable que el FOMC apruebe un par de subidas de tipos de interés preventivas a finales de este año,
