De esa manera se pronuncia el FMI en su ultimo informe que tanto se ha alabado desde el Gobierno. En efecto según el Fondo la inversión estatal se ha disparado nada menos que un 51,3 % desde 2019, seis veces más que la privada, que ha crecido un magro 8,5 % en ese período. Este incremento, subraya el FMI, se debe al impulso de los fondos Next Generation EU.
El informe apunta también al papel del consumo, «que también se mantuvo fuerte, ya que el sólido empleo y el aumento de los salarios reales siguieron impulsando el crecimiento de los ingresos reales». Pero tras este incremento del consumo se esconde también el gasto público. En este sentido, el informe advierte que las transferencias a la Seguridad Social se han más que duplicado desde 2019, alcanzando aproximadamente el 3 % del PIB.
También la subida de los salarios públicos, gracias al acuerdo plurianual para revalorizarlos entre un 4,5 y un 5 %, lo que tendrá un impacto permanente de 0,2 puntos del PIB a partir de 2027. Por el contrario, el gasto social solo se ha incrementado en 1,5 puntos desde la pandemia de Covid. En total, el gasto público alcanzó el año pasado el 45,3 % del PIB, y previsiblemente escalará hasta el 46,1 % este año. Esto será posible gracias al incremento de los ingresos públicos, que llegaron en 2025 a suponer el 42,1 % del PIB, frente al 41,5 % del año anterior.
Este incremento de los ingresos procede aproximadamente en un tercio del IVA y en dos tercios de impuestos directos sobre empresas y hogares. La no indexación de tramos del IRPF aporta unos 0,1 puntos del PIB. La aplicación progresiva de las reformas de pensiones de 2021-2023 incrementó las cotizaciones en otros 0,1 puntos.
Además de todo ello, el FMI incorpora los efectos sobre los ingresos de la regularización masiva de inmigrantes que prevé el Gobierno. La inmigración es, según la institución, otro de los grandes pilares del crecimiento, dado su crecimiento «comparativamente mucho mayor en España» que en otros países del entorno. «A pesar de cierta moderación reciente, la inmigración contribuyó con aproximadamente tres cuartas partes del aumento acumulado del empleo entre 2022 y 2025», resalta el informe. La mayor parte de estos inmigrantes, tres cuartas partes, proceden del resto de Europa y de Iberoamérica, «atraídos por la situación económica relativamente favorable de España, su idioma ampliamente hablado y sus políticas migratorias acogedoras en comparación con la mayoría de las demás economías avanzadas».
Todos estos factores han permitido, según el FMI, que España mantenga un «fuerte crecimiento económico (…) a pesar de la limitada consolidación discrecional en medio de un tercer aplazamiento presupuestario consecutivo».
«El informe describe una economía que sigue creciendo por encima de la media europea, con una composición del crecimiento que descansa cada vez más en demanda interna, gasto público e inmigración. La consolidación fiscal discrecional ha sido mínima (mejora del saldo primario estructural de 0,2 puntos en 2025), los presupuestos llevan tres años prorrogados y las reformas estructurales en curso (vivienda, fiscalidad, jornada laboral) se han ralentizado o han sido rechazadas en el Congreso

