Desde que abrió sus puertas en pleno Sant Antoni, ha dejado claro que es mucho más que una cafetería. Ubicado en un chaflán privilegiado, este proyecto nació de una premisa inédita, unir en un mismo espacio el rigor del café de especialidad, la artesanía heladera y una atmósfera profundamente vinculada a la cultura del vinilo. Con el barrio ya conquistado, el local afronta su temporada estival tras consolidarse. Ahora, se transforma en el refugio urbano definitivo para sobrellevar el calor en Barcelona. Es un oasis culinario donde bajar la temperatura a base de sorbos y bocados tan deliciosos como refrescantes, con una banda sonora siempre a la altura redondeando la experiencia.
En verano, el contraste entre la oferta fría y la caliente que atraviesa la identidad culinaria del proyecto, se materializa de forma magistral en su ya icónico Affogato. En esta elaboración, la intensidad de un espresso servido a la perfección se integra deliciosamente con la cremosidad del helado del obrador, demostrando que entre ambos mundos se crea un lenguaje gastronómico propio. Siguiendo la línea del café, el terreno líquido de Fonik también se adapta a las altas temperaturas de la ciudad con su demandado Coldbrew Vainilla, elaborado con café de la casa y sirope natural, con ese punto dulce irresistible. El nuevo de agua de coco con matcha ya se postula como una de las bebidas indispensables del verano. Aún así, para los paladares más clásicos, el Ice Coffee y el Ice Matcha siguen manteniéndose como un infalible igual de refrescante en la carta.
El punto de nostalgia veraniega lo firma el granizado de leche merengada de la casa, aterciopelado y fresco, al que se añade un energizante extra de café para darle un giro de autor. Para cuando la tarde cae y el calor da un pequeño respiro, Fonik ofrece su bebida más lúdica pese a su punto clásico; la soda. La Soda de la casa, elaborada con agua con gas y sorbete de helado con fruta natural de temporada, se vuelve más vibrante en su versión estival. Este verano se presenta con la combinación ácida y electrizante del vodka mezclado con menta y limón, convirtiéndose en el maridaje perfecto para estirar las tardes más calurosas en el barrio.
El compromiso de Nino Parrilla con el respeto al producto hace que la oferta de helados en Fonik sea un elemento vivo. En constante variación, aquí no hay espacio para la monotonía; los helados se elaboran a diario y la oferta rota según lo que dicta la temporada, especialmente cuando se trabaja con fruta natural, la protagonista absoluta de la vitrina este verano. Durante los próximos meses, esta se expande con sabores que capturan la esencia de la estación. Por el local ya han desfilado novedades como el helado de melocotón y vainilla o el de melón, elaborados en su momento óptimo de maduración. A ellos se unen estos días el exótico helado de piña y una alternativa cremosa y ligera como el helado de coco vegano. Propuestas dulces y refrescantes que conviven con los clásicos de la casa y aseguran que cada visita al chaflán sea una experiencia totalmente nueva.
Fonik
C/ Tamarit, 104 08015 Barcelona
Horario: L-M-MI de 8:30 a 19h / de J a D de 9:30 a 19h

