Un 42% de los empleados españoles no está motivado en su puesto laboral, una cifra 4 puntos por encima de la media nacional, según el informe Cigna Healthcare International Health Study, lo que pone de manifiesto el desafío al que se enfrentan cada día las empresas para retener al talento profesional.
Este problema lleva a que un 60% de los empleados a nivel global estén considerando cambiar de puesto laboral en el próximo año, según el estudio de Human Capital “Employee Sentiment Study” 2025. Y es que la fidelidad de los equipos humanos ya no solo se garantiza ofreciendo estabilidad o compensación económica, hay que ir un paso más allá. Los profesionales buscan cada vez en sus puestos de trabajo sentirse parte de un proyecto, es decir, no quieren sentir que su función dentro de una organización se limita a cumplir tareas mecánicas, sin reconocimiento ni conexión con un propósito mayor.
Buscan que los valores empresariales conecten con los personales, y quieren que su espacio de trabajo permita el disfrute en un entorno amigable, donde las relaciones humanas importan. No quieren ser tratados como un número o una máquina. Estos beneficios intangibles se suman a otras ventajas que también son importantes para los profesionales como el salario o la conciliación. Todos ellos conforman un marco de prioridades a la hora de mantenerse en un puesto de trabajo o decidir moverse a otra empresa.
Por ello, las compañías deben invertir en la construcción de una cultura empresarial que construya pertenencia real, que genere engagement y un clima relajado y menos estresante. Ante sí tienen el reto de reducir las cifras de estrés de los españoles que se posicionan con un 47%, estando entre los trabajadores con mayor nivel de estrés a nivel global, aunque por delante de España se sitúan otros países mediterráneos como Grecia, Malta, Chipre e Italia, según un estudio de Gallup.
Esto supone un riesgo a nivel empresarial y económico, no solo por la fragilidad en la retención del talento, sino porque en consecuencia las empresas reducen su nivel de productividad y termina repercutiendo a la economía global. Datos de la consultora de gestión Gallup señalan que las pérdidas podrían situarse en un 9% del PIB mundial, según revela en su informe sobre el estado del lugar de trabajo en el mundo en 2026.
Algo tan básico como contar con herramientas que faciliten los reconocimientos profesionales de los empleados, que permitan la celebración de hitos como cumpleaños y aniversarios, o la comunicación de eventos y fechas clave pueden fortalecer la cultura empresarial, pueden aumentar el sentido de pertenencia de las plantilla en un 25% y el compromiso en hasta un 300%.
Pero es que mantener al equipo motivado no es una cuestión baladí, y más cuando estamos frente a empresas que cuentan con numerosos empleados en distintos puntos geográficos, que no se conocen, no se ven o cuándo ni siquiera cuentan con escritorio. Aquí el desafío es aún mayor. La comunicación interna es clave a la hora de construir esta confianza, fomentar la cohesión del equipo y ayudar a que los empleados se sientan mejor informados sobre lo que ocurre en su organización. En definitiva, parte importante de la misma.
En un mercado laboral en constante movimiento, las empresas que se alzarán triunfadoras serán aquellas que consigan establecer un vínculo emocional con sus equipos humanos, convirtiéndose en organizaciones que conectan y que transforman la gestión de personas en comunidades cohesionadas. Ya lo dijo el empresario Richard Branson, propietario de Virgin Group, “cuida de tus empleados y ellos cuidarán de tu negocio”. Ahí está la clave.
