Según su informe, la inversión en España muestra una gran resiliencia y un carácter generalizado. El gasto en capital ya ha recuperado los niveles previos a la crisis de deuda y podría situar la inversión como porcentaje del PIB por encima de la de la eurozona, Estados Unidos y Reino Unido en 2026.
Otros análisis apuntan en la misma dirección. CaixaBank Research subraya que la economía española parte de una posición sólida tras un 2025 dinámico y un inicio de 2026 mejor de lo esperado. El crecimiento se sostiene en el consumo, el empleo, las exportaciones de servicios y una inversión apoyada por los fondos europeos, que han actuado como amortiguador frente a la incertidumbre internacional.
Uno de los aspectos más relevantes es la composición de esta inversión. El gasto en maquinaria y activos intangibles —como software, I+D o inteligencia artificial— se encuentra en máximos de 25 años. Este tipo de inversión es clave porque impulsa la productividad a largo plazo, los salarios y la capacidad exportadora.
Frente a un crecimiento basado solo en el consumo, la inversión en capital productivo sienta las bases de expansiones más duraderas. Por ello, los analistas destacan que este impulso inversor puede sostener el crecimiento más allá de los estímulos actuales.
También el sector de la construcción muestra signos sólidos, con un crecimiento apoyado en la demanda estructural de vivienda. A diferencia del pasado, el desarrollo inmobiliario es ahora más prudente, con menor endeudamiento y proyectos más respaldados financieramente, lo que reduce el riesgo de desequilibrios.
Aunque el impacto directo de los fondos europeos comenzará a reducirse, sus efectos continuarán en el tiempo. De hecho, el Gobierno prevé movilizar hasta 120.000 millones de euros en inversión total mediante colaboración público-privada, reforzando el impulso inversor.
En conjunto, este contexto explica por qué España destaca entre las economías avanzadas: se espera que su crecimiento en 2026 sea comparable al de Estados Unidos, con una base cada vez más apoyada en la inversión y no solo en la demanda interna.
