En una carta dirigida a la Comisión Europea, el Consejo, el Parlamento Europeo y el Banco Central Europeo, los máximos responsables de los bancos defienden que la simplificación normativa no sea una medida puntual, sino un principio estable de actuación. A su juicio, Europa debe centrarse en las normas que realmente contribuyen a la estabilidad financiera y eliminar aquellas que generan cargas innecesarias.
Los firmantes proponen aprobar dos paquetes de reformas: uno centrado en la simplificación regulatoria y la unión bancaria, y otro orientado a reforzar la integración financiera a partir de 2027. Consideran que Europa debe acelerar este proceso para mejorar su capacidad de financiación en un entorno marcado por la desaceleración económica, la incertidumbre geopolítica, la transición energética y el aumento del gasto en defensa.
La banca también reclama avanzar en la integración del mercado único mediante la eliminación de barreras fiscales y regulatorias que dificultan el crecimiento empresarial. Asimismo, pide que los supervisores incorporen entre sus objetivos la competitividad y el desarrollo económico, además de la estabilidad financiera.
Según las entidades, Europa necesitará aumentar significativamente el crédito al sector privado para financiar su transformación económica. Recuerdan que las inversiones estratégicas necesarias para competir con Estados Unidos y China se estiman en torno a 1,2 billones de euros anuales, por lo que consideran imprescindible contar con un sistema bancario más fuerte y con mayor capacidad de financiación.
La carta está firmada, entre otros, por Ana Botín (Santander), Christian Sewing (Deutsche Bank), Sergio Ermotti (UBS), Steven van Rijswijk (ING), Jean Lemierre (BNP Paribas) y C.S. Venkatakrishnan (Barclays), quienes defienden que la banca debe desempeñar un papel central en la movilización del ahorro y la financiación de la economía europea.
