Durante la presentación de resultados semestrales, el consejero delegado, Héctor Grisi, explicó que TSB podría conservarse para la actividad hipotecaria si el mercado lo demanda. La entidad, adquirida a Banco Sabadell por 3.100 millones de euros, ya ha aportado un punto porcentual al beneficio del grupo. Sin TSB, el crecimiento trimestral del beneficio ordinario habría sido del 4%, frente al 6% reportado. Santander prevé obtener 400 millones de libras en sinergias, elevando la rentabilidad de su negocio británico del 11% al 18% en 2028.
Grisi señaló que las sinergias podrían incluso superar las previsiones, aunque recordó que la integración depende aún de autorizaciones regulatorias y judiciales. Sobre Webster Bank, afirmó que la operación se ha desarrollado en coordinación con las autoridades estadounidenses y que no esperan obstáculos para completarla.
Sin embargo, el asunto que más atención concentró fue el plan de prejubilaciones acordado con los sindicatos. Grisi calificó el acuerdo de “muy positivo” y destacó que cuenta con el respaldo de toda la representación sindical. El banco aún no ofrece estimaciones de adhesión debido a su carácter voluntario, aunque unas 5.000 personas podrían acogerse al programa, de las que 3.500 ya tienen 55 años o más.
El plan mantiene las condiciones planteadas inicialmente por la entidad: el 74% del salario bruto hasta los 63 años para empleados de entre 55 y 57 años y el 76% para quienes tengan 58 años o más. Además, conservarán determinados beneficios, como el seguro médico y la antigüedad, junto con una revalorización del 4%.
Grisi rechazó cualquier vínculo entre estas salidas y la inteligencia artificial. “Las prejubilaciones no tienen nada que ver con la IA”, afirmó, insistiendo en que el objetivo es mejorar la competitividad del banco y facilitar una salida voluntaria a quienes lo deseen. Aunque reconoció que la IA transformará algunas tareas, consideró prematuro estimar su impacto sobre el empleo.
También descartó una relación entre las prejubilaciones y la reducción de oficinas. Santander ha cerrado algunas sucursales mientras abre o refuerza otras, dentro de una estrategia de reorganización orientada a concentrar servicios en ubicaciones más competitivas, como los Work Café. Según Grisi, las oficinas siguen siendo fundamentales, ya que el 80% de los clientes continúa utilizándolas.
