Según el Banco de España, al cierre del pasado ejercicio existían 25,2 millones de titulares de crédito con una deuda conjunta de 3,78 billones de euros, mayoritariamente nacionales.
El crecimiento se explica sobre todo por las hipotecas vinculadas al auge de la vivienda. Aunque el mercado mantiene dinamismo, el encarecimiento de los inmuebles y el aumento de los tipos de interés han moderado el ritmo de crecimiento.
El Banco de España destaca que los no residentes fueron el colectivo con mayor avance en número de titulares de crédito. La financiación para compra de vivienda se concentró especialmente en el litoral mediterráneo, que reunió el 74,3% de las operaciones. Alicante (23,9%) y Málaga (20,6%) lideraron las hipotecas concedidas a extranjeros.
Los compradores no residentes son además quienes pagan los precios más elevados por vivienda, con una media de 2.452 euros por metro cuadrado, frente a los 1.498 euros de los extranjeros residentes y los 1.481 euros de los españoles. Suizos, irlandeses y daneses registraron los mayores aumentos en la compra de viviendas, mientras que ecuatorianos y estadounidenses protagonizaron los mayores descensos.
Entre las nacionalidades que más invierten destacan suecos, alemanes, suizos y noruegos, con precios superiores a la media. En el extremo opuesto se sitúan marroquíes y rumanos, cuyas adquisiciones presentan importes más bajos y suelen destinarse a vivienda habitual.
El informe también refleja una caída del 18% en la financiación bancaria a pymes extranjeras, hasta 11.000 millones de euros, atribuida a su menor peso estructural y mayor sensibilidad al contexto económico.
Respecto a los hipotecados españoles, más de la mitad de los préstamos concedidos en 2025 cuentan con dos titulares. Las mujeres representan el 48,4% de los beneficiarios, porcentaje que baja al 45% en operaciones con un único titular. Además, casi la mitad de los compradores tiene menos de 40 años, el grupo que más crece y que precisa una financiación superior al 70% del valor de la vivienda.
