Según los datos del Banco de España, el tipo de interés TEDR de las nuevas operaciones ha pasado del 2,61% al cierre de 2025 al 2,85% en mayo de 2026, niveles que no se veían desde principios del año pasado. Tras meses de ofertas agresivas, las principales entidades han reducido su presión comercial, aunque Santander ha retomado parcialmente su estrategia de captación.
El giro del sector coincidió con las advertencias públicas de varios directivos bancarios sobre el encarecimiento de las hipotecas y una posible caída de la actividad. Estas declaraciones motivaron una investigación de la CNMC por posibles prácticas anticompetitivas al considerar que podría existir una coordinación de precios.
Pese a ello, la concesión de crédito continúa mostrando fortaleza. Hasta mayo se formalizaron más de 34.500 millones de euros en nuevas hipotecas, por encima del volumen registrado en el mismo periodo de 2025. Desde BBVA, su presidente Carlos Torres ha defendido que las políticas comerciales de la entidad no dependen de las actuaciones de Competencia.
Más allá de la investigación, el sector da por hecho que la tendencia hacia hipotecas más caras continuará. La subida de tipos aprobada por el BCE en junio para combatir la inflación, junto con la posibilidad de nuevos incrementos durante el año, apunta a un encarecimiento adicional de la financiación.
En este contexto, los bancos también han comenzado a mejorar la remuneración del ahorro. Entidades como BBVA y Santander ya ofrecen depósitos al 2,25% a determinados clientes, con el objetivo de reforzar la vinculación y retener liquidez en un entorno de tipos al alza.
