En el caso de las compraventas de fincas registradas, el número de transmisiones fue de 111.768, con una disminución anual del 5,5%.El 86,5% de las compraventas registradas en mayo correspondieron a fincas urbanas y el 13,5% a rústicas. En el caso de las urbanas, el 58,4% fueron compraventas de viviendas.
El número de compraventas de fincas rústicas aumentó un 1,2% en mayo en tasa anual, mientras que el de fincas urbanas disminuyó un 6,4%. Dentro de estas últimas, las compraventas de viviendas registraron un descenso anual del 7,3%. El 93,6% de las viviendas transmitidas por compraventa en mayo eran libres y el 6,4% protegidas.
En términos anuales, el número de viviendas libres transmitidas disminuyó un 7,2% en mayo en tasa anual y el de protegidas un 8,3%. El 21,1% de las viviendas transmitidas por compraventa en mayo eran nuevas y el 78,9% usadas.
El número de operaciones sobre viviendas nuevas descendió un 6,0% respecto a mayo de 2025 y el de usadas un 7,6%.
Castilla -La Mancha (16,5%), Canarias (7,0%) y Andalucía (4,2%) registraron en mayo las mayores tasas anuales de variación en el número total de fincas transmitidas. Por su parte, La Rioja (-15,1%), Illes Balears (-11,8%) y Cantabria y Región de Murcia (ambas con -11,3%) presentaron las tasas anuales más bajas.
Atendiendo a las compraventas de viviendas registradas, las únicas comunidades autónomas que presentaron aumentos fueron Extremadura (2,6%) y Andalucía (2,2%). Por su parte, Cantabria (-28,6%), Región de Murcia (-19,1%) e Illes Balears (-16,8%) registraron los mayores descensos.
En mayo se inscribieron en los registros de la propiedad 200.172 fincas, un 2,6% menos que en el mismo mes del año anterior.
Las compraventas de viviendas inscritas disminuyeron un 7,3% respecto a mayo de 2025.
El mercado de la vivienda entra en una fase de moderación
El mercado residencial sigue mostrando un elevado nivel de actividad, pero confirma una desaceleración tras el fuerte crecimiento de 2025. En mayo se registraron 56.462 compraventas de viviendas, un 7,3% menos que un año antes, el mayor descenso de 2026. Aun así, el volumen de operaciones continúa en niveles históricamente altos.
Según Font, director de Estudios de pisos.com, la moderación afecta tanto a la vivienda usada como a la nueva. La vivienda de segunda mano, que concentra casi el 79% de las operaciones, cayó un 7,6%, mientras que la obra nueva descendió un 6%, hasta las 11.888 compraventas. Su crecimiento sigue limitado por la escasez de oferta, un problema estructural del mercado.
Por territorios, solo Extremadura (+2,6%) y Andalucía (+2,2%) aumentaron sus ventas respecto al año anterior. En el lado contrario destacaron Cantabria (-28,6%), Murcia (-19,1%) y Baleares (-16,8%). Cataluña registró una caída más moderada (-5,6% según el INE), mientras Madrid y la Comunidad Valenciana mostraron retrocesos más acusados.
Para el Personal Shopper Inmobiliario Unsain, el ajuste no responde a una falta de demanda, sino a la insuficiente oferta disponible, especialmente en las zonas con mayor presión compradora. El experto destaca que el interés por adquirir vivienda continúa siendo elevado, pero el número de inmuebles en el mercado no es suficiente para absorber la demanda.
La vivienda nueva tampoco está logrando equilibrar la situación. Solo representa el 21,1% de las operaciones, mientras que la vivienda protegida apenas alcanza el 6,4% y registra una caída superior a la media del mercado. Según Unsain, sin un aumento significativo de la construcción y de la oferta asequible será difícil mejorar el acceso a la vivienda.
Decaux, CEO de Equito, coincide en que el mercado ha entrado en una fase de moderación, aunque la actividad inmobiliaria general sigue siendo sólida. A su juicio, el principal desafío continúa siendo incrementar la oferta disponible, ya que el parque de vivienda existente sigue soportando la mayor parte de las transacciones.
De cara a los próximos meses, el sector afronta además el encarecimiento progresivo de la financiación por el giro de la política monetaria del BCE. Aunque el mercado mantiene fundamentos sólidos, todo apunta a un crecimiento más moderado y estable mientras persista la falta de oferta residencial.
