«Es una sensación muy especial ver caer una valla», dijo el representante de la Comisión Europea.
En un sobrio acto de apenas tres minutos, el comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, y el secretario de Estado para Europa y América del Norte del Ministerio de Asuntos Exteriores británico, Stephen Doughty, rubricaron el texto. Al acto asistieron también el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, y el ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, que siguieron la ceremonia con visible satisfacción.
Estamparon sus rúbricas en dos copias del acuerdo, tras ello, todos los asistentes rompieron a aplaudir y se felicitaron con numerosos apretones de manos antes de fotografiarse junto al tratado. En ese momento, Picardo bromeó al señalar que no lo iba a «soltar» y que se tardó «mucho en conseguirlo». Doughty, por su parte, señaló que era «grande» y el comisario europeo lo comparó con la Copa del Mundo.
Posteriormente, Sefcovic valoró en un comunicado que se trataba de un «momento verdaderamente histórico» y mostró su «orgullo» por sellar el acuerdo «tras cuatro años de negociaciones complejas y pacientes». «El resultado habla por sí solo: prosperidad compartida, mayor cooperación y la eliminación de barreras para las cerca de 15.000 personas que cruzan diariamente entre España y Gibraltar», afirmó.
Poco después, Albares publicó en sus redes sociales una fotografía de los cuatro dirigentes junto al tratado acompañada del mensaje: «Una nueva era».
Este acuerdo, que obtuvo el visto bueno de los miembros de la UE el pasado abril, supone, según reiteró este martes el propio Albares, la “última pieza que faltaba” para “cerrar el Brexit”, además de abrir «una nueva era de oportunidades y relaciones” entre la zona del Campo de Gibraltar y el Peñón.
