La rentabilidad (ROTE) alcanzó el 12,6%, superando ampliamente el objetivo fijado en su plan estratégico.
La entidad elevó su volumen de negocio un 5,4%, hasta cerca de 114.000 millones de euros, un nuevo máximo histórico. Los recursos minoristas crecieron un 5,9%, hasta 82.609 millones, mientras que el crédito sano aumentó un 4,2%, hasta 31.382 millones.
Ibercaja también mejoró sus indicadores de solvencia y calidad de activos. El ratio CET1 Fully Loaded se situó en el 14,2%, la tasa de mora descendió al 1,2% y la liquidez continuó en niveles elevados.
La gestión de activos y seguros alcanzó los 47.134 millones de euros, un 9,3% más que un año antes, impulsada especialmente por los fondos de inversión, que crecieron un 10,7%. Los depósitos de clientes aumentaron un 1,7%, gracias al avance de los depósitos a la vista.
En actividad crediticia, las nuevas formalizaciones de préstamos crecieron un 9,6%, hasta 4.492 millones de euros. Destacó el impulso del crédito a empresas, pymes y autónomos, cuyo saldo aumentó un 7,3%, así como el crecimiento de las hipotecas (+4%) y del crédito al consumo (+6,5%).
La actividad aseguradora también registró una evolución positiva, con un aumento de la nueva producción del 1,9%, apoyada por los seguros de vida y los productos de no vida.
Aumentan los ingresos
Los ingresos recurrentes superaron los 677 millones de euros, un 8,6% más. El margen de intereses creció un 11,1%, hasta 345 millones, mientras que las comisiones netas avanzaron un 9%, hasta 271 millones, impulsadas por el negocio de gestión de activos y seguros.
El margen bruto alcanzó los 706 millones de euros, un 7,3% más. Los gastos de explotación crecieron un 8%, principalmente por el aumento de los costes de personal, situando la ratio de eficiencia en el 52,8%.
Por último, el resultado antes de provisiones ascendió a 334 millones de euros, un 6,5% superior al de hace un año, mientras que el coste del riesgo se mantuvo contenido en 21 puntos básicos.
