Entre enero y junio vendió un 0,48% del banco, ingresando 364,6 millones de euros y obteniendo una plusvalía bruta de 184,4 millones. Tras la operación, mantiene una participación del 31%.
La estrategia se apoya en los programas de recompra de acciones que CaixaBank incorporó tras la fusión con Bankia. Estas operaciones reducen el número de títulos en circulación, elevan el peso relativo de los accionistas y refuerzan su derecho a percibir dividendos.
El interés de Criteria es conservar una participación cercana al 30%, nivel considerado estratégico y compatible con el criterio del Banco Central Europeo de no consolidar CaixaBank mientras no supere el 31%. Superar ese umbral implica mayores exigencias de capital.
Desde 2022, CaixaBank ha lanzado ocho programas de recompra por un total de 5.300 millones de euros. Su ejecución ha reducido en un 13,45% las acciones en circulación. Sin ventas periódicas, Criteria controlaría cerca del 35% del capital.
Para evitarlo, el holding ha realizado desinversiones selectivas que le han aportado casi 1.500 millones de euros en ingresos. La operación más rentable ha sido la del primer semestre de 2026, cuando más de la mitad de lo obtenido se contabilizó como plusvalías. Su participación pasó así del 31,27% al 31%.
El Frob también redujo ligeramente su presencia en CaixaBank el año pasado, al vender acciones por 150 millones de euros y obtener 80 millones en plusvalías.
Mientras reducía peso en el banco, Criteria reforzó posiciones en otras participadas. En la primera mitad del año destinó 1.194 millones de euros a aumentar su presencia empresarial: compró un 2,5% de Naturgy por 612 millones, elevó su participación en ACS un 1,3% por 510 millones y destinó otros 72 millones a incrementar su posición en Veolia del 5,1% al 5,4%, muy cerca del límite pactado del 5,5%.
