La decisión da oxígeno a la compañía y le permite ganar tiempo para ejecutar su hoja de ruta financiera.
Fundada en 2016 por Felipe Benjumea tras su salida de Abengoa, H2B2 llegó a convertirse en una de las promesas del hidrógeno verde, con presencia en Estados Unidos y planes para cotizar en el Nasdaq. Sin embargo, la ralentización del sector y la caída de los ingresos obligaron a la empresa a impulsar una reestructuración.
El plan cuenta con el respaldo de una veintena de acreedores comerciales, entre ellos Plug Power, Ingeteam, varias universidades y centros de investigación. El principal obstáculo procedía de Bankinter, único acreedor financiero afectado por el acuerdo, con una deuda de 2,15 millones de euros dentro de un pasivo ordinario de 19,1 millones.
La propuesta prevé devolver íntegramente ese crédito entre 2028 y 2029, con un interés de euríbor más 2,95%, evitando quitas y apostando por aplazar los pagos para facilitar la recuperación del negocio.
No obstante, H2B2 mantiene otro frente abierto. El empresario José María Pacheco reclama a través de su sociedad Apenet la devolución de un préstamo de 14,5 millones de euros concedido en 2023 a la matriz estadounidense del grupo. Con los intereses acumulados, la reclamación asciende a unos 19 millones de euros.

