Así lo refleja un estudio impulsado por Arroz La Fallera, según el cual el 85% de los españoles cree que compartir una paella ayuda a reconciliarse tras un conflicto.
La experiencia respalda esta percepción: el 54% afirma haber limado asperezas alrededor de una paella y el 44% asegura haber hecho las paces compartiendo este plato. Además, el 93% considera que favorece escuchar sin interrumpir y el 92% cree que facilita los debates respetuosos y la búsqueda de puntos en común.
La paella también destaca como un auténtico símbolo de consenso. Tres de cada cuatro españoles la definen así, mientras que el 72% la considera una forma de reunirse y entenderse más allá de la propia comida. No en vano, es el plato favorito del 45% de los encuestados, muy por delante de la tortilla de patata (24%).
El estudio revela además que la paella sigue siendo una de las mejores excusas para reunirse con familiares y amigos. El 81% la identifica como el plato ideal para reencontrarse con personas a las que hace tiempo que no ve, en un momento en el que cada vez cuesta más coincidir presencialmente.
Su capacidad para acercar posturas también alcanza a relaciones más complejas: el 65% compartiría una paella con un amigo del que se ha distanciado, el 58% con alguien de ideas muy diferentes e incluso un 24% lo haría con una expareja.
Para Arroz La Fallera, la paella sigue siendo mucho más que una receta tradicional: es un espacio de encuentro donde las diferencias pasan a un segundo plano y el diálogo vuelve a ocupar el centro de la mesa.
