El dispositivo, en el que participaron unos 350 agentes de distintas unidades, se desarrolló en la zona comprendida entre el espigón de Benítez y los bloques de hormigón próximos a la instalación. La actuación respondía a una petición de la Consejería de Medio Ambiente por motivos de seguridad.
Los inmigrantes fueron trasladados a la zona del Guano, donde permanecerán de forma provisional hasta que puedan ser reubicados en espacios habilitados para ello.
Tras la operación, la Ciudad Autónoma prevé acometer trabajos de limpieza y vallado del área para evitar nuevas ocupaciones. Las autoridades destacaron que la intervención buscaba tanto proteger el acceso a la desalinizadora como evitar riesgos para las personas que residían en un enclave considerado peligroso por su ubicación y exposición a las inclemencias meteorológicas.
La actuación contó con la colaboración de la Unidad de Intervención Policial, la Unidad de Medios Aéreos y los servicios de Extranjería, dentro de un operativo coordinado entre la Policía Nacional y la administración local.

