La movilización, impulsada tras la manifestación convocada por el Sindicato de Inquilinas, reclama la aprobación inmediata del denominado «decreto Maricarmen» en el próximo Consejo de Ministros y advierte de que el Gobierno se juega su continuidad política.
«Queremos que el martes se apruebe el decreto Maricarmen», afirmó el portavoz del sindicato, Gonzalo Álvarez, que aseguró que las reivindicaciones se dirigen tanto contra la oposición como contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez y la ministra de Vivienda. La organización sostiene que, si no prospera el decreto, los socios parlamentarios deberán decidir «de qué lado están».
La abogada de Maricarmen, Beatriz Duro, considera que el caso ha sido la chispa que ha activado un malestar social acumulado. Aunque Urbagestión ha planteado que la vivienda sea cedida al Ayuntamiento para su gestión social, la letrada asegura que no ha recibido comunicación oficial sobre esa propuesta y recuerda que la afectada sigue sin contar con una alternativa habitacional efectiva.
Mientras tanto, la acampada mantiene su actividad con asambleas, talleres, comidas populares y actos culturales. Entre ellos destaca un festival reivindicativo previsto para la tarde y un espacio abierto para que los ciudadanos puedan dejar mensajes de apoyo a Maricarmen.
La protesta busca mantener la presión sobre el Ejecutivo hasta la reunión del Consejo de Ministros del martes, convertida ya en una fecha clave para el movimiento por el derecho a la vivienda.
