La propuesta había sido anunciada por el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, durante la Asamblea General de la ONU celebrada esta semana en Nueva York.
«Quieren llegar a un acuerdo, y eso está bien; a mí me gustan los acuerdos. Pero ese acuerdo no sería aceptable», afirmó Trump ante la prensa en la Casa Blanca antes de embarcar en el helicóptero Marine One. El mandatario descartó así las condiciones planteadas por Teherán apenas unos días después de endurecer su discurso contra la República Islámica en la ONU. Previamente, el secretario de Estado, Marco Rubio, había señalado la disposición de Washington a dialogar con la delegación iraní en Nueva York. Aunque Trump confirmó que hubo contactos durante la Asamblea, las conversaciones no han producido avances significativos.
Según explicó Araghchi, el plan contemplaba la reapertura de Ormuz al sexto día, siempre que Estados Unidos aceptara previamente una serie de medidas, entre ellas un alto el fuego temporal en Oriente Medio, el levantamiento del bloqueo naval a Irán, el fin de las sanciones sobre sus exportaciones petroleras y la liberación de activos iraníes congelados. Una vez restablecida la navegación, ambas partes retomarían las negociaciones para alcanzar un acuerdo más amplio, que incluiría el programa nuclear iraní.
La iniciativa, trasladada a Washington a través de Catar, no convenció a Trump. Pese a las repercusiones que el cierre de Ormuz tendría para el comercio internacional, el presidente insistió en que Estados Unidos mantiene «el control total» de esta ruta estratégica y señaló que continúan circulando por ella importantes volúmenes de petróleo cada día.
