El tejido empresarial español mantiene una notable capacidad de resistencia. Un 40,9% de las pymes espera incrementar sus ingresos en 2026, mientras que un 37,1% prevé conservarlos en niveles similares a los actuales. Además, el 36,5% confía en mejorar sus beneficios, la cifra más alta de los últimos años.
Pese a estas buenas perspectivas, las empresas siguen mostrando cautela en materia laboral. Dos de cada tres negocios mantendrán el tamaño de sus plantillas y solo un 15,6% contempla nuevas contrataciones.
Las previsiones más favorables corresponden a las compañías con mayor volumen de negocio. Entre las que facturan más de dos millones de euros, el 50,4% prevé aumentar ventas, el 47,9% mejorar beneficios y el 23,2% ampliar empleo.
Por sectores, la industria lidera el optimismo empresarial. Más de la mitad de las compañías industriales espera incrementar tanto su facturación como su rentabilidad, acompañando este crecimiento con una mayor creación de puestos de trabajo.
El estudio también destaca el dinamismo de las empresas más jóvenes. Casi la mitad de las compañías con menos de cinco años de actividad confía en aumentar ventas y más del 20% prevé contratar personal, porcentajes superiores a los de las empresas más consolidadas.
Según Hiscox, estos resultados reflejan la capacidad de adaptación de las pymes españolas, que continúan mejorando su rentabilidad pese a un entorno económico todavía exigente.
