El beneficio de explotación se mantuvo prácticamente estable en 244 millones de euros.
Los ingresos crecieron un 2,3%, hasta 10.165 millones de euros, mientras que el negocio mantuvo una evolución sólida gracias al buen comportamiento de sus principales actividades en Iberia e Italia. Incluyendo el efecto positivo de la revalorización de inventarios, el EBIT ajustado aumentó un 3%, hasta 296 millones, y las ventas económicas avanzaron un 1,1%, hasta 1.376 millones.
Por mercados, Iberia elevó sus ingresos un 3,9%, hasta 3.930 millones de euros, aunque las ventas económicas descendieron un 0,3%. En Italia, los ingresos crecieron un 5,6% y las ventas económicas un 6,5%, impulsadas por mejores tarifas y por el crecimiento de los productos de nueva generación. En Francia, los ingresos retrocedieron un 4,2% debido a la caída de los volúmenes de tabaco.
El consejero delegado, Íñigo Meirás, destacó la solidez del modelo de negocio y la capacidad del grupo para seguir generando valor en un entorno complejo.
Además, el consejo de administración aprobó un dividendo a cuenta de 0,58 euros brutos por acción, que se abonará el 27 de agosto, un 3,6% superior al del año anterior. La compañía mantiene su compromiso de repartir en 2026 un dividendo total de al menos 2,09 euros por acción, al tiempo que continúa analizando adquisiciones que apoyen su crecimiento y diversificación.
