El avance fue aún mayor entre los 20 mayores fondos, cuyos activos crecieron un 14,7% hasta los 11,9 billones de dólares, concentrando ya el 42,8% del patrimonio total del ranking.
Por regiones, Norteamérica sigue liderando el mercado global, aunque redujo su cuota hasta el 44,7%. En cambio, Europa y Asia-Pacífico ganaron peso, alcanzando el 24,6% y el 26,6% de los activos, respectivamente. Destaca especialmente el fondo soberano de Noruega, que superó por primera vez los 2 billones de dólares y se consolida como el mayor fondo de pensiones del mundo.
La inteligencia artificial emerge como una de las principales palancas de transformación del sector. El 56% de los participantes en el estudio confía en que esta tecnología genere beneficios significativos en los próximos cinco a diez años, aunque la calidad y estandarización de los datos sigue siendo el principal obstáculo para su adopción, según el 81% de los encuestados.
El informe también subraya la tendencia hacia una mayor escala y colaboración entre fondos para mejorar sus capacidades de inversión y gestión. Según Ramírez-Monsonis, director de Inversiones de WTW España, la combinación de tamaño, tecnología, datos y una sólida gobernanza será clave para afrontar un entorno cada vez más complejo y garantizar la sostenibilidad futura de los sistemas de pensiones.
