Las nuevas sanciones del Gobierno de Trump a las empresas relacionadas con el Ministerio de Turismo cubano han dado la puntilla. La compañía ha comunicado que cesará todo tipo de operaciones en Cuba el próximo 24 de julio, un movimiento que llega tras anunciar a principios del mes pasado el abandono de 15 establecimientos hoteleros relacionados con el holding militar Gaesa.
La hotelera balear ha comunicado este martes la noticia a sus accionistas a través de la CNMV. «La Sociedad informa que su filial, la entidad portuguesa «Ilha Bela Gestao e Turismo, Ltd» («Ilha Bela»), ha adoptado la decisión de concluir con efectos a partir del próximo 24 de julio de 2026, la prestación de sus servicios de gestión y comercialización hotelera en relación con todos sus establecimientos en la República de Cuba. Esta decisión se extiende al uso de marcas autorizadas, al receptivo y a la cadena de suministro local vinculada al abastecimiento de los mencionados establecimientos, cuya operativa será igualmente descontinuada», es el mensaje literal mandado al mercado por la compañía de la familia Escarrer.
Meliá justifica su salida de Cuba como consecuencia de las «notables dificultades» de carácter operativo, legal, económico y financiero que persistentemente «han venido y vienen afectando al entorno de ese país», y que «imposibilitan de hecho y de derecho una mínima estabilidad operativa en sus actividades».
