Según un análisis de la red inmobiliaria nacional donpiso, el interés por adquirir vivienda en los principales destinos costeros ha aumentado un 30% interanual, impulsado por el regreso de la demanda internacional, el dinamismo del comprador nacional y una oferta que continúa siendo insuficiente en las zonas más consolidadas.
Baleares (+35%), la Costa del Sol (+30%), la Costa Blanca (+28%), la Costa Brava (+25%) y Canarias (+20%) son las áreas que registran un mayor crecimiento de consultas y solicitudes de compra durante la campaña estival. Este aumento del interés vuelve a reflejarse en los precios. Baleares mantiene el liderazgo como el mercado residencial más caro del país, con un precio medio próximo a los 5.400 €/m², seguida por la Costa del Sol, donde la provincia de Málaga ronda los 4.200 €/m² gracias al impulso de municipios como Marbella, Estepona y Benahavís.
La Costa Brava se sitúa ya alrededor de los 4.000 €/m², con localidades como Begur, Cadaqués, Llafranc o S’Agaró ampliamente por encima de esa cifra. Canarias alcanza los 3.300 €/m², mientras que la Costa Blanca registra una media cercana a los 2.900 €/m², aunque municipios como Altea, Moraira o Jávea presentan valores significativamente superiores. En todos estos mercados, la escasez de oferta sigue alimentando la tensión sobre los precios.
Los compradores británicos siguen encabezando las operaciones, seguidos por alemanes, franceses, holandeses, belgas e italianos, mientras que los estadounidenses consolidan su presencia en el segmento de mayor valor. Paralelamente, crece el número de compradores nacionales que buscan una segunda residencia con vistas a convertirla en vivienda habitual en los próximos años, favorecidos por el teletrabajo, la jubilación o la búsqueda de una mayor calidad de vida.
Desde donpiso prevén que la actividad continúe siendo especialmente intensa durante la segunda mitad del año. La estabilización de los tipos de interés, el limitado crecimiento de la oferta y la fortaleza de la demanda, tanto nacional como internacional, seguirán favoreciendo la evolución de los mercados costeros, que volverán a situarse entre los más dinámicos de España tanto por volumen de operaciones como por incremento de precios.
