La compañía, participada por Movistar y Prosegur, prevé mantener un crecimiento anual cercano al 10% para aproximarse al millón de clientes al final de la década.
Su consejero delegado, Diego Torrico, destacó además que la empresa ha comenzado a generar caja positiva en 2026, lo que le permite seguir creciendo sin recurrir a más endeudamiento. Aunque no contempla compras de competidores en el corto plazo, no descarta aprovechar oportunidades que puedan surgir en el mercado.
La compañía tampoco prevé, por ahora, expandir su actividad fuera de España, pese a la presencia internacional de Movistar.
El sector mantiene un importante potencial de crecimiento. En los últimos cinco años, el mercado español de alarmas ha aumentado un 50%, hasta alcanzar los 3,62 millones de usuarios. Sin embargo, la penetración apenas ronda el 12% de los hogares, muy por debajo de la registrada en mercados más desarrollados.
Según estimaciones de la empresa, todavía existen más de seis millones de viviendas en España sin alarma conectada, lo que ofrece amplias posibilidades de expansión para el sector.
Movistar Prosegur Alarmas apoya su crecimiento en acuerdos con compañías como Santander, Allianz, Carrefour, Occident, Correos o Feníe Energía. La facturación media por cliente se sitúa en torno a los 40 euros mensuales, aunque varía según el tipo y tamaño del inmueble protegido
