Las cifras reportadas inicialmente por la compañía para 2024 presentaban unas pérdidas de 197 millones de euros, lo que supondría que en 2025 habría reducido en un 24% sus números rojos. La reexpresión de las cuentas de 2024 se ha realizado a efectos comparativos y para reflejar los criterios contables ligados a los casi 2.300 millones de euros en préstamos estatales al 0% de interés que recibió Navantia para prefinanciar los programas de modernización militar que le fueron adjudicados por el Gobierno el año pasado.
Navantia achaca las pérdidas al efecto de las filiales internacionales, principalmente en Reino Unido, en su primer año de implementación del plan operativo para la integración de los activos industriales adquiridos en enero del año pasado, en referencia a la compra de los activos de los astilleros Harland and Wolff por 93 millones de libras (unos 110 millones de euros al cambio actual).
A todo estol la constructora naval señala que la cartera de pedidos consolidada del grupo creció hasta los 12.826 millones de euros, un 57% más en comparación con los 8.163 millones registrados al cierre de 2024.
En cuanto a la contratación efectiva en 2025, es decir, los pedidos firmados en ese año, cerró con una cifra récord de 6.627 millones de euros, lo que supone multiplicar por cuatro los contratos suscritos en 2024. Navantia achaca este incremento al aumento de las adjudicaciones de Defensa en España y a la «consolidación» de su posición mercados internacionales.
En 2025, la actividad generada por Navantia se tradujo en 29.435 empleos directos, indirectos e inducidos, con una aportación al PIB nacional de unos 1.850 millones de euros.
