Navantia construyó cinco de estas fragatas para Noruega entre los años 2.000 y 2.011 a cambio de 1.100 millones de euros. Sin embargo, una de ellas, la F-313 Helge Ingstad, se hundió en 2018 tras chocar contra un petrolero en Bergen, lo que provocó un conflicto entre el país noruego y el astillero español. El Gobierno del país llegó a reclamar a Navantia más de 1.000 millones de euros como compensación. Finalmente, en 2025 ambas partes sellaron la paz mediante un acuerdo que implicaba que el astillero continuaría con el mantenimiento y las actualizaciones de los buques, con un descuento de 47,5 millones de euros en la factura de los trabajos.
Ahora, la firma del nuevo acuerdo de soporte ha contado además con la participación institucional del cliente final, la Norwegian Defence Materiel Agency (NDMA), lo que «subraya la relevancia estratégica del acuerdo para el sostenimiento de las capacidades navales noruegas», según la empresa española.
En este marco, Kongsberg Naval Services, perteneciente al grupo noruego Kongsberg, actúa como contratista principal, mientras que Navantia participa como diseñador, integrador y constructor original (OEM) de las fragatas. Como OEM, Navantia aportará soporte de diseño e ingeniería, así como su conocimiento «experto» de la plataforma, además de asumir trabajos de modernización y evolución técnica de los buques, contribuyendo a «garantizar su disponibilidad operativa y su adaptación a las futuras necesidades de la Marina Noruega». Este framework agreement es el tercer contrato que Navantia mantiene en Noruega en relación con el sostenimiento de las fragatas de la clase Nansen, y se suma a los firmados anteriormente con NDMA como son el contrato FOTS (Follow-On Technical Support), firmado hace trece años y actualmente en vigor, y el contrato de I-Mods (Important Modifications), firmado en 2023 y en ejecución.
«Esta continuidad contractual refleja una cooperación continuada, y demuestra la confianza sostenida del Ministerio de Defensa noruego en Navantia como socio de referencia para el sostenimiento, la modernización y la evolución de las fragatas F-310. El acuerdo refuerza asimismo la colaboración industrial entre España y Noruega en el ámbito de la defensa naval y consolida a Navantia como socio estratégico en uno de los programas internacionales más emblemáticos de la compañía», ha destacado la empresa.
