La medida, anunciada este lunes por la compañía a través de un comunicado, se aplicará de forma permanente y no como una campaña promocional puntual. La iniciativa llega en un contexto marcado por la sensibilidad de los consumidores al precio tras los últimos años de inflación alimentaria y afectará a categorías clave de la cesta de la compra como charcutería, bebidas, droguería, higiene, perfumería y alimentación básica.
Entre los productos incluidos figuran aceites, leche, embutidos, conservas, café, refrescos, vinos, chocolates, alimentos infantiles o comida para mascotas, todos ellos pertenecientes a marcas de alta rotación y consumo frecuente. El grupo busca así trasladar una imagen de estabilidad de precios en un momento en el que la distribución alimentaria mantiene una fuerte competencia comercial.
La compañía explicó que esta decisión se integra dentro de una política continua de revisión de precios, con ajustes semanales destinados a mantener niveles competitivos en función de cada zona geográfica. La estrategia pretende combinar contención de precios con mantenimiento de estándares de calidad, uno de los elementos diferenciales históricos del grupo.
La medida además amplía la campaña Calidad garantizada con Precios Fijos, lanzada el pasado mes de abril, mediante la que El Corte Inglés fijó durante 90 días el precio de decenas de productos frescos y artículos de distintas categorías. Con este movimiento, el grupo intensifica su ofensiva comercial en el negocio de alimentación, un segmento cada vez más estratégico dentro de la distribución española.
