Entre las propuestas destaca la implantación de IVA cero para autónomos con una facturación inferior a 85.000 euros anuales.
El portavoz del partido, Borja Sémper, explicó que este importe se devolvería a los contribuyentes mediante una actualización de la tarifa del IRPF que, a su juicio, el Gobierno ha dejado pendiente durante los últimos años. En este sentido, defendió la necesidad de “reducir la presión fiscal y aliviar la carga de los hogares”, subrayando que el plan pretende compensar la pérdida de poder adquisitivo provocada por la inflación.
Desde la oposición sostienen que las clases medias están soportando el mayor impacto del incremento de los precios. Según argumentan, el IPC ha acumulado una subida cercana al 25% desde 2018, mientras que el coste de la cesta de la compra se ha elevado un 41%. Este contexto, afirman, ha encarecido notablemente el coste de vida: la energía tiene un mayor peso en el gasto familiar, la presión fiscal ha aumentado y los salarios no han logrado mantener su capacidad adquisitiva, lo que ha incrementado la dependencia de ayudas públicas.
En paralelo, el grupo ha registrado en el Congreso una Proposición No de Ley que plantea la eliminación del impuesto sobre el valor de la producción de energía eléctrica, con el fin de abaratar la factura de la luz. En opinión de Sémper, no es adecuado que la electricidad funcione como una fuente de recaudación adicional mientras familias, autónomos y pequeñas empresas afrontan dificultades económicas.
Asimismo, el Partido Popular ha adelantado un plan específico para la industria, centrado en reforzar la competitividad del tejido productivo. Entre sus objetivos figuran la protección de la industria electrointensiva, el impulso de la cogeneración, la reducción de costes energéticos y la prevención de deslocalizaciones que puedan afectar a la inversión y al empleo.
