La facturación alcanzó los 20.948 millones de euros, un 5,5% más, mientras que el EBITDAaL creció un 8%, hasta 6.128 millones. Francia siguió siendo su principal mercado, aunque África y Oriente Próximo registraron el mayor crecimiento de ingresos.
La deuda financiera neta aumentó hasta 35.683 millones de euros, principalmente por la adquisición de MasOrange. En el segundo trimestre, los ingresos ascendieron a 10.853 millones y el EBITDAaL avanzó un 10,4%.
Tras adquirir en junio el 100% de MasOrange, Orange ha incorporado plenamente el negocio español a sus cuentas. En ese mes, España aportó 648 millones de euros en ingresos, con crecimiento en ventas de equipos y servicios mayoristas.
En el ámbito comercial, MasOrange sumó en el segundo trimestre 13.000 nuevos clientes de banda ancha fija, 70.000 de móvil y 215.000 de servicios convergentes. Además, la compañía prevé superar los 430 millones de euros en sinergias acumuladas desde la creación de MasOrange.
Ante estos resultados, Orange ha revisado al alza sus previsiones para 2026. Ahora espera un crecimiento del EBITDAaL superior al 4%, frente al 3% estimado anteriormente, y un flujo de caja orgánico cercano a los 4.300 millones de euros.
