Esta denominación refleja con mayor precisión el espíritu que ha guiado el establecimiento desde el primer día: acercar a Madrid la esencia de las verdaderas pizzerie di quartiere (pizzerías de barrio) napolitanas. Y es que los proyectos más auténticos han de rendir homenaje a aquello que los inspira.
Ubicado en la calle del Humilladero, 30, este pequeño local ha conseguido hacerse un hueco entre quienes aprecian la sencillez, el buen producto y la experiencia en el oficio. Sin artificios ni modas pasajeras. Sólo el respeto por una tradición culinaria que encuentra en la pizza uno de sus máximos exponentes.
Al cargo del horno está Cristian Ogea, pizzaiolo de origen rumano cuya historia profesional y personal está estrechamente ligada a Italia. Durante años desarrolló su carrera en el emblemático restaurante Luna Rossa, donde perfeccionó una técnica que posteriormente enriqueció con numerosos viajes a Nápoles, ciudad en la que profundizó en los secretos de la profesión. Pero su conexión con la cultura italiana va más allá de lo gastronómico: está casado desde hace catorce años con la propietaria del citado Luna Rossa, con quien comparte vida y una misma pasión.
Ahora, toda esa experiencia cobra forma en Napoli Centro, un proyecto propio que lidera junto a Adrián Rosiu, compatriota, amigo de la infancia y responsable de la sala. Juntos han levantado un negocio acogedor y cercano que reivindica la hospitalidad de barrio.
La propuesta gastronómica se articula alrededor de las pizzas napolitanas con masa de larga fermentación elaborada diariamente a mano con harinas seleccionadas, por lo que resultan ligeras, aromáticas y con su característico borde alveolado. Una calidad que convive con precios especialmente contenidos, de entre los 10 y los 14 euros, una franja poco habitual para un producto artesano de estas características.
Pero, antes de este plato principal, se pueden ordenar algunos clásicos de la cocina italiana, como la melanzane alla parmigiana o sus fragantes focaccias, disponibles desde 5,50 euros.
Napoli Centro acompaña su oferta culinaria con una cuidada selección de vinos italianos y otras bebidas difíciles de encontrar en Madrid. Entre ellas destaca la singular Mole Cola Classica, un refresco italiano prácticamente inédito en la mayoría de cartas de la capital, así como las cervezas Messina, Moretti, Peroni y, sobre todo, la sarda Ichnusa Non Filtrata, elaborada con malta de cebada pura cultivada en Assemini y reconocida por su personalidad y cuerpo.
El cambio de nombre supone, además, una declaración de intenciones. Napoli Centro no busca reinventarse, sino explicar mejor quién es. Una pizzería con alma partenopea que demuestra que la excelencia no tiene por qué ser inasequible.
NAPOLI CENTRO
Humilladero, 30, 28005 Madrid.
Horario: de miércoles a domingo, de 13:00h a 23:00h.


