El líder socialista busca proyectar la idea de un «nuevo PSOE» capaz de sobreponerse a la crisis y continuar su hoja de ruta política. Sánchez reunió este lunes a la Ejecutiva Federal, donde apeló a la «tranquilidad» y a la necesidad de «seguir adelante» pese a la presión derivada de los casos que afectan tanto al partido como al Gobierno. Frente a las voces internas que reclaman adelantar el Comité Federal previsto para el 27 de junio, la dirección mantiene el calendario sin cambios, tal y como reiteró la portavoz socialista, Mínguez.
Fuentes del partido aseguran que la preparación de la cita está ya en marcha y avanzan que Sánchez reconocerá errores, entre ellos la confianza depositada en los exsecretarios de Organización Ábalos y Cerdán. Al mismo tiempo, el secretario general presentará un informe detallado sobre las reformas internas adoptadas desde que se conocieron las investigaciones, con el objetivo de evidenciar una mejora en el funcionamiento orgánico.
Entre los cambios, la dirección subraya la pérdida de poder del secretario de Organización, figura que anteriormente concentraba amplias competencias. Tras los últimos episodios, el modelo ha evolucionado hacia una estructura más colegiada, en la que las decisiones pasan por varios responsables. La actual titular del área, Rebeca Torró, ejerce sus funciones con un reparto de poder más equilibrado, lo que, según fuentes internas, refuerza los mecanismos de control.
Este rediseño organizativo es presentado por la dirección como la base del «nuevo PSOE», una etapa que, sostienen, permite circunscribir los presuntos casos de corrupción al pasado reciente y defender que el partido ha sido «saneado». «Estamos en un momento de implementación de cambios y de una nueva forma de hacer», insistió Mínguez en rueda de prensa.
Con este planteamiento, Sánchez acudirá al Comité Federal con un balance que la dirección considera positivo, centrado en las transformaciones estructurales. «Antes se hacían las cosas de una manera; ahora, tras lo aprendido, se hacen de otra», resumen fuentes socialistas.
En paralelo, el partido analiza el alcance de las investigaciones judiciales y no descarta adoptar medidas si considera que se ha vulnerado su honorabilidad. No obstante, desde la dirección evitan avanzar decisiones a la espera de conocer en detalle los sumarios, algunos aún bajo secreto. Sánchez abordará también esta cuestión en sede parlamentaria, en una comparecencia solicitada por él mismo en el Congreso de los Diputados. Mientras tanto, las investigaciones continúan y esta semana se espera que se conozcan novedades sobre el caso que afecta a Leire Díez, tras el registro llevado a cabo por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil en la sede de Ferraz.
