La alianza reúne a los socialistas con Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid, Compromís, Chunta Aragonesista y Batzarre, además de incluir acuerdos territoriales en Baleares y La Gomera. Podemos queda fuera, aunque algunas de sus propuestas de candidatos aún podrían incorporarse.
El pacto se registró poco antes de que venciera el plazo para presentar coaliciones. Las negociaciones estuvieron condicionadas por las divisiones internas del espacio situado a la izquierda del PSOE y por la necesidad de conciliar los intereses de las federaciones territoriales. Las candidaturas deberán formalizarse entre el 21 y el 26 de octubre.
Un sistema que favorece al más votado
En las provincias peninsulares se eligen cuatro senadores y cada elector puede marcar hasta tres candidatos. Habitualmente, la fuerza más votada obtiene tres escaños y la segunda uno, mientras el resto queda sin representación.
En 2023, el PP logró 120 senadores de elección directa con el 34,7% de los votos y el PSOE, 72 con el 32,5%. Sumar, pese a reunir alrededor del 11%, no obtuvo ninguno por sí solo. La candidatura conjunta pretende evitar que la división del voto progresista vuelva a ampliar la ventaja popular.
El acuerdo no se aplicará en todas las circunscripciones. Las federaciones podrán adaptar las listas a cada territorio: en Sevilla, por ejemplo, el PSOE prevé concurrir por separado.
Una Cámara con peso institucional
El Senado ha sido uno de los principales instrumentos de oposición del PP durante la legislatura, gracias a su mayoría absoluta, con la que ha impulsado comisiones de investigación y retrasado iniciativas del Gobierno.
Su composición también influirá en futuras renovaciones institucionales, incluida la elección de cuatro magistrados del Tribunal Constitucional y la del Consejo General del Poder Judicial.
Para el PSOE, la alianza permitiría conservar un contrapeso parlamentario si perdiera el Congreso. Para las fuerzas minoritarias, abre una vía de representación difícil de alcanzar por separado. Un eventual pacto entre PP y Vox podría, sin embargo, neutralizar parte de esa ventaja.

