Vestido con una camiseta roja con el lema «La fuerza de la gente», Sánchez la invitó a subir al escenario, le agradeció su apoyo y ambos se abrazaron y besaron. «Nos han intentado quebrar de todas las maneras y han logrado justo lo contrario. Hoy estamos más unidos y somos más fuertes que nunca, te quiero», afirmó.
El acto reunió a cerca de 3.000 asistentes, según la organización, y terminó con Sánchez bailando y haciéndose fotografías con el público. También acudió la ministra de Defensa, Margarita Robles, número dos de la candidatura socialista por Madrid.
En su intervención, Sánchez prometió mantener y reforzar las políticas de vivienda durante la próxima legislatura para consolidar este derecho como «quinto pilar del Estado del bienestar». También se comprometió a impulsar en la Diputación Permanente dos decretos sobre vivienda que habían decaído en el Congreso por el rechazo de PP, Vox y Junts.
El candidato socialista defendió además el sistema público de pensiones y advirtió a PP y Vox de que «las pensiones no se tocan». Sostuvo que no son «un cheque regalado», sino «un derecho conquistado», y acusó a ambos partidos de querer hacer negocio con los derechos sociales.
Sánchez aseguró que el PSOE ganará porque la ciudadanía quiere más derechos y rechaza los recortes y las derogaciones que, a su juicio, proponen Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal.
Antes del mitin, la Comisión Ejecutiva Federal aprobó que Rebeca Torró asumiera también la portavocía del PSOE tras la salida de Montse Mínguez. Cristina Narbona fue nombrada secretaria de Estudios y Programas, mientras Javier Alfonso Cendón renovó como secretario general del Grupo Socialista en el Congreso.
Posteriormente, el Comité Federal proclamó por unanimidad a Sánchez como candidato. No acudieron Emiliano García-Page, cuyo entorno criticó que no hubiera turno de intervención, ni Salvador Illa, pendiente de las consecuencias de las lluvias en Cataluña.

