La operación fue aprobada el pasado 24 de junio y está previsto que se complete durante este próximo mes.
El precio base de la transacción asciende a 2,2 millones de euros, aunque el importe final se ajustará en función de la caja, equivalentes de efectivo y capital circulante de la sociedad en la fecha de cierre. Sojitz realizará una ampliación de capital en la filial que elevará su capital desde unos 7 millones de euros hasta cerca de 96,8 millones. Tras la operación, la compañía japonesa dejará de tener participación alguna en Sojitz Energy Development.
La desinversión se produce después del deterioro operativo de esta filial, cuyo principal activo estaba ligado al campo Gryphon, en el mar del Norte. Este yacimiento, operado por TotalEnergies, dejó de producir crudo y gas el 31 de diciembre de 2024, antes de la fecha inicialmente prevista de 2027. Las cuentas de la sociedad atribuyen el cierre tanto a razones medioambientales, por la necesidad de eliminar el venteo y la quema de gas, como a factores económicos, ya que la caída de los ingresos petroleros dejó de cubrir los costes operativos.
Sojitz Energy Development cerró el ejercicio de marzo de 2025 con ingresos de 4,2 millones de euros y pérdidas de 8 millones, además de un déficit de fondos propios de 68,1 millones. En marzo de 2026, la facturación volvió a caer hasta 2,9 millones y las pérdidas alcanzaron 7,4 millones, con activos netos negativos de 60,5 millones. Pese al cierre de Gryphon, la filial conserva exposición al proyecto gasista Quad 9, considerado en sus cuentas como uno de los mayores recursos de gas pendientes de desarrollo en la plataforma continental británica.
La licencia asociada fue prorrogada hasta enero de 2028 por los retrasos en el plan de desarrollo, aunque el estudio de predesarrollo seguía temporalmente suspendido por discrepancias entre socios que podrían ahora resolverse.
La compradora, NEO NEXT+ Energy Upstream UK Limited, tiene sede en Aberdeen y está especializada en petróleo y gas en Reino Unido. La sociedad cuenta con activos totales de unos 4.186 millones de euros. Sojitz sostiene que la venta tendrá un impacto limitado en sus resultados, aunque la operación supone su salida de un activo maduro del mar del Norte afectado por pérdidas recurrentes, costes de desmantelamiento y el cese anticipado de producción.

