El contrato, impulsado por el Ayuntamiento de Madrid, cuenta con un presupuesto de 614 millones de euros y un valor estimado de 871,3 millones, con una duración de 15 años.
Según fuentes del sector, FCC y Prezero concurrirán conjuntamente, mientras que Veolia y Valoriza formarán otra unión temporal de empresas (UTE). Por su parte, Urbaser, histórica gestora de la planta, estudia presentarse en solitario o junto a un socio, entre ellos la francesa Paprec.
La instalación trata unas 360.000 toneladas de residuos domésticos al año, de las que alrededor de 287.000 se destinan a valorización energética, y presta servicio a más de 1,2 millones de habitantes. Actualmente está gestionada por una UTE integrada por Veolia y Prezero.
El nuevo contrato contempla tres grandes objetivos: modernizar la planta mediante inversiones mínimas de 100 millones de euros, maximizar la recuperación y reciclaje de residuos para reducir el vertido y garantizar el cumplimiento de las exigencias medioambientales y de emisiones.
La licitación ha generado interés entre los principales operadores del sector y también controversia. Organizaciones vecinales y ecologistas mantienen su rechazo a la incineradora por sus posibles impactos sobre la salud y el medio ambiente. Frente a ello, el Ayuntamiento defiende que la instalación es una herramienta necesaria para avanzar hacia los objetivos europeos de reducción de vertidos.
El pliego establece además que la futura concesionaria abonará al consistorio un canon anual vinculado a la venta de energía eléctrica, destinado a financiar actuaciones en el distrito de Villa de Vallecas, con una recaudación estimada de 9 millones de euros durante toda la concesión.
