Sánchez destacó que ante la transición ecológica, “hay dos formas de afrontar este cambio histórico”, siendo una dejar que “la paguen las familias, los trabajadores, las microempresas”, mientras “unos pocos se benefician”. La otra, por la que el Ejecutivo apostó “hace ya ocho años”, es hacer de la transición ecológica “un proyecto colectivo, una enorme oportunidad, un proyecto europeo también de país, de avance compartido”, dijo Sánchez. Del PSpC, dotado con 9.000 millones de euros, cofinanciado por el Fondo Social para el Clima de la UE, Sánchez explicó que se destinarán “sobre todo a dos grandes transformaciones”. La primera es la Vivienda, a la que señaló que se van a movilizar 4.700 millones de euros “para ayudar especialmente a los hogares más vulnerables a incorporarse la transición energética”. En segundo lugar, al transporte se destinarán 4.300 millones de euros a modernizar y descarbonizar la movilidad.
“Nosotros hemos demostrado que sin duda alguna se pueden reducir las emisiones de efecto invernadero al tiempo que se crea empleo y que se crece”, aseguró, y puso el acento en “el impulso” que está dando el Gobierno “a esta revolución energética”. Para el líder del Ejecutivo, “la transición ecológica solo tendrá éxito si es justa desde el plano económico, desde el plano social y por tanto también desde el plano medioambiental”. Sánchez dijo que el impulso a la descarbonización “está perdiendo ímpetu” como consecuencia del avance de lo que calificó de “discursos negacionistas” y “terraplanistas”, alejados de la ciencia.
Y en este punto sostuvo que la transición ecológica “no destruye”, sino que “lo que hace es construir futuro” y además “nos hace más libres y más independientes”. Por ello abogó por “democratizar” la energía, “una de las principales fuentes de bienestar individual y ciudadano que tenemos todas las sociedades”.
Ante la guerra en Ucrania y el conflicto en Oriente Próximo “más nos vale que tomemos lección de todos estos avatares”, remarcó. El presidente alegó que en un momento en el que “se habla por parte de muchos de la soberanía de cómo defender el interés de una sociedad, de un país, de una nación como es España”, haremos “más libres y más independientes a España si ponemos un panel solar instalado en nuestros hogares, cuando tenemos un autobús limpio, cuando tenemos una vivienda rehabilitada”.
En su opinión “esta es una forma también de depender menos del gas, de depender menos del petróleo”, algo que “nos hace menos vulnerables a situaciones de volatilidad internacional como estamos viendo”. “La dependencia de combustibles fósiles no solamente está contaminando, sino que también nos hacen más vulnerables y nos hace si me permiten la expresión más vasallos de intereses ajenos”, apostilló.
Antes que Sánchez, la vicepresidenta Aagesen, apuntó que el Plan Social para el Clima es “un instrumento fundamental” en “tiempos tan complejos” de la actualidad, en los que “cada vez más y más desafíos que están interconectados”, con “una nueva crisis energética” por el cierre del estrecho de Ormuz mientras “el cambio climático sigue avanzando y no da tregua”. Aagesen indicó que la emergencia climática y la crisis energética tienen en común “la dependencia de los combustibles fósiles” como principal causa, su “impacto desigual” porque “los más impactados son los más expuestos y los vulnerables”, y apostar por la “agenda verde” como respuesta. Subrayó que el PSpC tiene “dos grandes palancas tractoras”: vivienda digna y eficiente, y movilidad sostenible, accesible y asequible para familias y para profesionales.
Por su parte, el ministro de Transportes, Puente, advirtió de que, sin asegurar el acceso al transporte público, es “difícil garantizar” el derecho a servicios esenciales como la educación y la salud. Y, según detalló, el derecho a la movilidad está garantizado para el 77% de la población en el entorno urbano, pero solo para el 6% de las zonas rurales.Y ello, mientras el 56% de los ciudadanos europeos se sienten “aislados” del transporte público. Así las cosas, Puente exhortó a cambiar esta realidad, a fin de que las personas puedan ver la transición verde más como una “oportunidad” que “un problema.
En su intervención, la ministra de Vivienda Rodríguez puso el foco en la rehabilitación como “fórmula” que está sirviendo para aumentar el parque público de viviendas. “Nos ha permitido rehabilitar cientos de miles de viviendas en todo el país. Ha sido un modelo de éxito”. Así, la responsable de Vivienda agradeció al presidente del Gobierno por lograr, en su momento, los Fondos Next Generation-EU. Para Rodríguez, el Plan Social para el Clima representa “un segundo impulso” del Plan de Recuperación. “Toda nuestra expectativa y esperanza en ese Plan”, remató.
El Plan Social para el Clima contará con una financiación cercana a 9.000 millones de euros entre 2026 y 2032, procedentes del Fondo Social para el Clima de la UE, del que España recibirá un 10,52% del total (unos 6.840 millones de euros), y una aportación nacional obligatoria de un 25%, que se traducirá en unos 2.250 millones de euros adicionales.
